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La Celulitis o PEFE (Paniculopatía Edemato Fibroesclerótica) es un desorden en la fisiología del tejido celular subcutáneo o hipodermis que, sumado a un trastorno circulatorio, se producen nódulos de grasa que dan el aspecto de poceado a la piel (la famosa piel de naranja).

Se localizan principalmente en las caderas, muslos, piernas, abdomen, brazos y parte inferior de las rodillas.

Todos esto puede ir acompañado de hinchazón de piernas y tobillo, arañitas lo que confirma mala circulación.

Existen cuatro tipos de celulitis:

  • Celulitis Compacta: se manifiesta clínicamente como una masa dura, indolora adherida a planos profundos.
  • Celulitis Edematosa: es dolorosa al tacto y se acompaña de insuficiencia circulatoria, várices, edemas y calambres.
  • Celulitis Fláccida: es aquella donde la piel presenta una disminución en su elasticidad, modificándose con los cambios de posición.
  • Celulitis Mixta: es una combinación de las anteriores

Uno de los tratamientos  que se realizan para esto, es la Mesoterapia anticelulítica con masajes manual de drenaje linfático tratando así la alteración en la microcirculación y el aumento del tejido adiposo. Se recomiendan realizar 10 sesiones, una por semana. Luego se puede continuar con un mantenimiento quincenal o mensual. Esto se ajustará según criterio médico y dependiendo del tipo de celulitis los tratamientos complementarios. Otro muy importante es la Radiofrecuencia, este mismo debe ser realizada por un profesional con controles de temperatura para que su efecto sea verdadero. Lo que hace la radiofrecuencia es mejorar la irrigación y rearmar las fibras de colágeno, lo que permite obtener una piel de mejor aspecto y más tensa.

Siempre debe ir acompañado por:

  • Cambios en los hábitos alimentarios
  • Evitar usar ropa ajustada.
  • Realizar actividad física de bajo impacto
  • Mantener un cuidado de la piel diario

Dra. María Gimena Anguita

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