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Muchas veces, la idea de crear un espacio verde se ve frustrada por las dudas que surgen en el camino. Es probable que hayamos tenido alguna mala experiencia y pensemos que simplemente no es lo nuestro. Podríamos resignarnos a tener cactus por siempre o bien darnos otra oportunidad. Para eso, las dudas son necesarias y naturales. Observando un poco más de cerca al reino vegetal, podremos comprenderlo mejor y volver a conectarnos con la jardinería y disfrutar sus beneficios. Empecemos!

La primer incógnita que se plantea al momento de comenzar un proyecto es : Qué planta debo escoger? Si analizamos el comportamiento de las plantas en su hábitat natural, podemos decir que no es necesario el cuidado del hombre, que las plantas nacen y crecen donde tienen que hacerlo sin que nadie las siembre ni las riegue. Entendemos, que mientras tengan sus condiciones naturales recreadas, sobrevivirán.  Teniendo en cuenta que las tiendas de plantas suelen ofrecer las que mejor se desarrollan en esa región, podemos relajarnos y dejar a nuestro gusto decidir entre las que más nos agrade y que estén en temporada.

En estas instancias, ya sabremos a qué espacio pretendemos incorporarla, cuáles son nuestros requerimientos, cuál es el presupuesto planteado, el estilo que buscamos, etc.. Sólo queda acudir al vivero y aplicar todos los filtros que necesitemos para poder escoger la planta adecuada.

¿Cada cuánto riego mi planta?

 Es una de las preguntas más escuchadas por los profesionales y amantes de la jardinería. Si bien cada planta tiene su ritmo natural, la mayoría se rige bajo la misma norma: se debe regar (mojando solo la tierra y no las hojas) cuando la tierra esté seca. Lógicamente las necesidades variarán dependiendo de la estación del año, siendo menos frecuentes los riegos en otoño e invierno.

¿Puedo colocar plantas en ambientes cerrados?

 Sí, claro que sí. No es cierto que “roban” nuestro oxígeno. Su  mayor consumo de O2 es, durante la noche, cuando no reciben luz, pero es un porcentaje mínimo, que en el balance del día, resulta positivo. No solo se puede, sino que como vimos en el artículo anterior, existen plantas que colaboran a purificar el aire de nuestros espacios interiores. Por eso, entre otros motivos, es recomendable incorporar plantas en el hogar o en la oficina. Hay que tener cuidados específicos si va a colocarse en la habitación de un bebé o en la de un enfermo.

¿Debo usar fertilizantes?

La clave para la correcta alimentación de una planta, está en la tierra o sustrato que se emplee. Por lo tanto es importante nutrirla, pero más importante aún, es hacerlo de manera natural y segura, sin emplear químicos que puedan perjudicar nuestra salud o la de nuestras mascotas. Si lo que buscamos es una planta de interior que irá en una maceta, bastará con colocar cáscara de huevo o banana una vez cada tanto. Si estamos trabajando en un espacio exterior, con plantas directo a la tierra, podemos hacer un compost con la materia orgánica residual que surge del hogar, como cáscaras de huevo, de hortalizas, yerba. Se recomienda no usar cítricos ni sus cáscaras ya que es lo que causa el mal olor.

¿Necesito trasplantarla de maceta?

 La mayoría de las plantas requieren un trasplante luego de ser adquiridas. Es importante que tengan lugar suficiente para desarrollar sus raíces ya que son su herramienta para crecer fuertes y sanas. Si no encuentra espacio, dejará de crecer, se estresará y terminará en fracaso. Para trasplantarla, la tierra de la planta debe estar seca pero no extremadamente, se debe poner un poco de tierra preparada en la base de la maceta nueva, corta la maceta de plástico negro en la que viene, (debes tener cuidado de no romper sus raíces que serán al principio muy delicadas) y colocala sobre la base de tierra preparada que ya pusimos en la maceta nueva, rellena con tierra hasta la altura del comienzo del tallo. Regar. TIP! Al momento del trasplante, las raíces no deben quedar expuestas al sol directo.

El primer paso, en definitiva, es ir al vivero. Tendrás un abanico de posibilidades para disfrutar. Cuando las dudas surjan, y lo harán, buscá información de la especie para llegar a comprender su comportamiento. No olvidemos hablarle, cantarle y brindarle cariño, ya que es un ser vivo que habitará nuestra casa y nos brindará un sinfín de beneficios.

No queda más que descalzarnos y manos a la Tierra.

Julieta Arias

Diseño de exteriores

exteriores.jarias@gmail.com