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Es increíble ver de qué manera el tiempo pasa. A penas ha comenzado el año, los meses avanzan y febrero ya está entre nosotros.

Este nuevo mes representa para muchos la oportunidad de descansar, de disfrutar los momentos especiales del día junto a esas personas que ocupan un lugar privilegiado en el corazón. Para muchos otros, es una antesala de un Marzo que promete la particular (y agridulce) calma de volver a la rutina.

Lo cierto es que resulta imposible no identificar a Febrero como el mes del amor.

Es verdad que esta fecha tiene tintes comerciales importantes, pero también es cierto que depende de nosotros la manera e intención con la que afrontamos cada ocasión. Expresar lo mucho que amamos a ese ser único, especial, encantador, al menos una vez al año, no es una mala propuesta.

Las mujeres, quizás, tengan en su haber la gran ventaja de ser consideradas culturalmente como las compradoras por excelencia, amantes de las tiendas y casi hermanas de sangre de la mayoría de los shoppings y malls que forman parte del paisaje citadino en el que viven.

Para los hombres no es una tarea fácil. Como el Ying y el Yang, el género masculino disfruta de otros placeres en la vida, los cuales no se hallan casi nunca en los centros comerciales.

Con lo visto hasta aquí, para unos y otros, el gran desafío es encontrar ese presente, ese obsequio, ese objeto de deseo que represente –al menos en una ínfima proporción- lo que sentimos por el otro.

El mundo de la Moda recurre a tu rescate.

Con un 2014 que propone una expresión personal total, en tiempos donde las tendencias ya no se masifican, sino que buscan manifestar el brillo personal de cada individuo, las opciones para agasajar a tu amad@ sin incontables.

En cuanto a accesorios se refiere, los hombres dejan de lado el oro y los brillos, para alistarse a una moda donde la plata, el cuero y el acero son las bases de una estética menos extravagante y mucho más audaz, apostando por maxi cadenas, muñequeras en cuero y grabados personales, y hasta dijes trenzados en acero y nobuk.

Las mujeres, mucho más sobrias, apuestan por un minimalismo en joyas. Un claro ejemplo es el de los colgantes “Hearts” de Tiffany & Co., con dije de piedra rosa y cadena de microesferas en oro rosado.

La indumentaria, mucho más personal, te permite elegir la pieza ideal en base a lo mucho que conoces de esa persona especial.

En nuestra galería de imágenes te mostramos algunas opciones para que inspires tu San Valentín.

Germán Biscardi

El Baúl del Fashionista