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Actualmente, estoy escuchando a muchas personas decir “me hubiera gustado ser”, “me hubiera gustado hacer”, “si todo fuera distinto”.

Permanentemente tenemos esa tendencia de postergarnos a nosotros mismos y colocar por delante sucesos o personas a las que culpamos por no poder cumplir nuestras propias metas, sueños u objetivos.

Sincerémonos: si no lo hicimos es porque realmente no quisimos hacerlo.

Así como suena. Es hora de hacernos cargo de nuestra vida. Cumplir con nuestro objetivo de vida, nuestra misión. Pero cuál es???

Debemos descubrirla, debemos buscar que nos hace felices, que nos hace ser un espíritu libre, sin ataduras, sin complejos, ser libre de cadenas sin despojos.

La vida es para disfrutarla día a día, y tenemos que hacer todas las cosas que nos gustan, si no descubrimos todavía que nos apasiona….a poner los motores en marcha para encontrar eso que nos haría taaaaaaaaaaaaaaan feliz!

No es tarea fácil, yo lo descubrí no hace mucho, pero no es tan complicado, es cuestión de ir probando sin culpas hasta que algo nos diga en  nuestro interior “es esto”, “esto me encanta” y ser perseverante y constante con lo que hagamos.

Es muy feo vivir bollando sin rumbo alguno, quejándonos de que no somos felices o que no tenemos tiempo para nosotras. El tiempo se va, la vida se nos va en un abrir y cerrar de ojos, y acá venimos a tratar de ser felices,  a un aprendizaje constante y continuo para vivir mejor con nosotros, con todo lo que ello implica.

No tenemos que postergarnos y dejar huecos o “materias pendientes”. Eso nos lleva a ser resentidos en la vida, nos conduce a un vacio interior del cual después es más duro y costoso salir.

Al alma hay que alimentarla día a día, con actividades que nos llenen, que nos colmen de felicidad.

Hazte el tiempo. ¡Descúbrete, Mímate, Ámate!

A eso vinimos ¡A disfrutar de la vida sin dejar pendientes!

¡¡A brillar!!

¡Besos de corazones!

M. Eugenia Kurlat