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Chicas acá les escribo para contarles de este gran tratamiento del anti-envejecimiento que realizamos en los consultorios con una gran efectividad para revitalizar el cuerpo.

Vamos a explicar un poco más….

¿Qué es la vacuna antiaging?

La “vacuna” de la que hablamos, es un revitalizador celular. No actúa como una verdadera vacuna ya que  no produce anticuerpos sino que se comporta como un nutriente celular. Su función es brindar a las células dañadas una rápida reposición de nutrientes para recuperar sus funciones y demorar su deterioro.

Componentes

Está compuesta sustancias naturales tipo peptonas con  tejidos embrionarios, oligoelementos, aminoácidos esenciales (los que el propio organismo no puede sintetizar por sí mismo), enzimas y coenzimas catalizadoras y todo el complejo de vitamina B.

Principales acciones:

Esta vacuna tiene tres acciones principales a las que apuntamos en nuestro consultorio:

  • Rejuvenece la apariencia física de la persona: mejora la piel, eliminando las manchas y deteniendo el proceso de envejecimiento prematuro. Su uso continuo permite que cada año el paciente se vea y sienta mucho más joven de lo que representaría su edad cronológica real.
  • Tiene efecto antiestrés: mejora el estado anímico del paciente, aumenta su energía y capacidad cognitiva, elimina la sensación de agotamiento físico, incrementa la libido y mejora la calidad del sue?o.
  • Fortalece gradualmente el sistema inmunológico, ayudando al organismo a defenderse de patologías como el cáncer, las enfermedades de Parkinson y Alzheimer, la artritis y los trastornos cardiovasculares.

Tiene una acción renovadora y revitalizadora.

Puede usarse a partir de los 28 años, y puede utilizarse en personas de más de 90 años. Mientras más temprano sea su utilización (la etapa preventiva, más importantes serán sus efectos).

¿Cada cuánto se aplica la vacuna?

En personas que quieren retardar el proceso de envejecimiento y que tienen entre 28 y 45 años, se aconseja administrar una vacuna IM durante 6 semanas seguidas por año.

En personas que tienen entre 46 y 60 años, se aconseja administrar una vacuna IM durante 12 semanas seguidas por año.

En personas que tienen más de 60 años, se aconseja administrar una vacuna IM durante durante 12 a 18 semanas seguidas por año.

Lo ideal es complementarla con una vacuna oral cuyos componentes sean similares a la vacuna inyectable.

En personas que tienen temor a los pinchazos o no pueden recibirlos, se puede utilizar sólo la vía oral, pero los resultados no se ven tan pronto.

¿En cuánto tiempo se nota su efecto?

Su efecto comienza a notarse a partir de las primeras tres semanas de tratamiento y se sostiene durante un tiempo variable, acorde a la vía/s y tiempo de administración elegidos.

¿Qué efectos secundarios y qué reacciones tiene?

Por vía IM puede aparecer un ligero enrojecimiento en el sitio de la aplicación, que desaparece a las pocas horas. Algunas personas refieren sensación de cansancio, cefalea que ceden espontáneamente.

En las dosis recomendadas no aparecen reacciones adversas, eso es un gran punto a favor.

Contraindicación

Las relacionadas a toda inyección intramuscular (pacientes anticoagulados, con trastornos de la coagulación o con infecciones en la piel del sitio de aplicación), embarazo, lactancia, insuficiencia hepática, insuficiencia renal, estados terminales.

¿Se puede asociar a otros tratamientos?

Si. La vacuna antienvejecimiento no reemplaza al tratamiento que recibe el paciente para su enfermedad de base (artrosis, arterioesclerosis, pérdida de la memoria, depresión, disfunciones sexuales, enfermedades pulmonares o cardíacas u otras), sino que lo complementa al aumentar las defensas y energía del paciente.

Comencemos chicas a cuidarnos del envejecimiento, y recuperemos nuestra salud tanto externa como interna.

Dra. Ma. Gimena Anguita

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