perderpeso

¿Te ha pasado que por más que adelgaces o hagas gimnasia, quedan zonas que son más difíciles de bajar que otras? Voy a empezar explicándoles de manera sencilla como lo vemos los médicos.

Para la medicina estética esos rollitos, flotadores o grasita de las caderas se las llama adiposidad localizada.

Esta misma, es un depósito graso profundo aislado, local y muy fibrosado por el paso del tiempo.

Hay determinadas zonas del cuerpo que tienen naturalmente más grasa que otras (caderas, muslos, abdomen etc.). Cuando engordamos un poco, estos depósitos aumentan. Al realizar ejercicio quemamos grasas de todo el cuerpo en pequeñas proporciones, es por eso que estos depósitos siguen acumulando  grasa residual con los años y haciendo así difícil su eliminación.

Su lugar de almacenamiento puede ser genético o constitucional.  Su causa es por un aumento del número o del volumen de las células grasas profundas, relacionada con el sobrepeso, obesidad, y sedentarismo.

Varia el lugar de acuerdo al sexo, en las mujeres se acumula en:

  • Miembros inferiores: trocantes (silla de montar), muslos, pantorrilla, tobillos, aductores
  • Glúteos
  • Caderas
  • Abdomen
  • Espalda ( línea del flotador)
  • Nuca
  • Brazos

Coexiste en la mayoría de las veces, con celulitis que es una adiposidad superficial con trastornos en la microcirculación. Esta puede incluso llegar a doler en zonas como la de las caderas cuando nos sentamos.

Por todo lo nombrado anteriormente, nos damos cuenta que su diagnóstico por un médico es fundamental. La medicina con la estética se ocupan se tratar hoy en día, la adiposidad de profundo a superficial, diagnosticando también si hay problemas de circulación para tratarlos en el consultorio. Hay que tratar toda la patología.

Todos los tratamientos médicos no quirúrgicos de adiposidad localizada se fundamentan en la ruptura de la pared del adipocito o célula grasa y posterior emulsión y eliminación de la grasa mediante mecanismos naturales, es decir no se extrae la grasa, el organismo lo elimina de forma natural.

Entonces… ¿por dónde empezamos?

En primera instancia, lo más importante es cambiar nuestros hábitos de vida. Sin ello no habrá una solución suficiente para el problema. Todos ellos deben ser acompañados de ejercicios para la eliminación de la grasa que vamos rompiendo y de una dieta adecuada enseñándoles a ustedes, nuestros pacientes, que comidas pueden o no ingerir, en que horarios o sea nuevos métodos de alimentación. ¡Estos dos últimos ítems son fundamentales para acompañar cualquier tratamiento chicas!

Bajo control y supervisión médica, existen tratamientos especialmente dirigidos para la resolución de cada  caso y evaluar la patología de base. El tratamiento puede ser con:

  • Las esteticistas realizan masajes (reductores y drenaje) que activan la circulación local, lo cual permite la absorción de productos activos presentes en las cremas o geles utilizados.
  • La aparatología  ultracavitación y el ultrasonido (entre otras)
  • La intervención médica puede ser por medio de la mesoterapia  (técnica de micropunturas no dolorosas con sustancias dirigidas al problema) y la lipodilucion que es muy efectiva y novedosa en medicina, se caracteriza inyectar en la zona grasa un producto natural con efecto detergente sobre la membrana de la célula grasa rompiéndola y así diluyendo la grasa contenida, de ahí su nombre lipodilución.

Eso si, recuerden siempre  ¡No existen tratamientos mágicos! Deben poner su parte por si mismas.

¡Espero les haya gustado el artículo informativo!

Dra Gimena Anguita