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El invierno  nos mueve a tentarnos por alimentos “prohibidos” a la hora de mantener nuestro peso. Los primero fríos, la  disminución o falta de la luz solar produce una depresión estacional, ansiedad, que lleva a que comamos  más,  liberando serotonina, “hormona de la felicidad”, en baja por el poco sol”. Es en este momento donde nuestra voluntad se esfuma.

No se trata de privarnos de platos invernales, sino de saber qué comer y como prepararlos, saber qué alimentos producen saciedad.

  • Infusiones (té, café, mate cocido, sólo o con leche): podemos elegirlos a la hora del desayuno o colaciones, en reemplazo de los jugos que dejan de ser tentadores con el frío. Los líquidos a temperaturas altas producen más saciedad que los templados.
  • Caldos o sopas: gran aliada a la hora de realizar una dieta, en especial en estaciones invernales. Produce saciedad antes del plato principal. Elegir caldos caseros o bajos en grasa.
  • Wok:  las verduras son irremplazables, pero cuando hacen temperaturas bajas, las ensaladas frías ya no son atractivas, por lo que se sugiere consumirlas en wok, al horno o cazuelas, puchero de colores (rojo, amarillo, verde, naranja) porque aportan minerales y vitaminas, y son menos calóricas que las verduras  con almidón como la papa y la batata.
  • Pastas: una vez a la semana,  al dente (dan mayor sensación de saciedad). Servir en un plato de los de postre con salsa fileto y poco queso rallado light.
  • No  a los fritos: preferir rocío vegetal,  plancha u horno.
  • Tartas: con una sola masa light (sin tapa) rellenas con verduras (calabaza, acelga, cebolla) o atún al natural.
  • Carnes. Fuente de proteínas. Elegir cortes magros y retirar el exceso de grasa visible. Carne de vaca, pollo y pescado .Prepararlas a la parrilla, plancha u horno.
  • Milanesas y hamburguesas: Utilizar claras de huevo y  avena en reemplazo de pan rallado.
  • Compota de frutas. Lo ideal es comer entre cuatro y cinco frutas al día, y que una de ellas sea un cítrico, si bien es sabido que al igual que las ensaladas, comer frutas frescas en invierno no es muy atractivo, por lo que se sugiere prepararlas en compota.
  • No te olvides de realizar ejercicio físico y/o caminar: no sólo te ayudará a mantener tu peso, sino también a mantener tus niveles de colesterol normales, ritmo cardíaco, mantener tu glucemia entre otros beneficios. Podes realizarlo en la siesta o en la tarde que son los horarios donde el frío es menor.

LIZ ZARLENGA

NUTRICIONISTA – M.P. 1187 –