Todas sabemos que es en la temporada estival cuando sometemos a nuestra piel a las mayores exigencias, cuando menos la cubrimos y también cuando más queremos mostrarla.

La gran irradiación solar y el aire cálido y seco de nuestra zona, sumado al atractivo casi imposible de rechazar de darnos cada tanto un chapuzón (piletas con agua clorada o agua de mar con sal y iodo), son un cóctel que somete a la piel a exigencias extremas, provocando que la misma apague su tersura y brillo natural.

Para evitar que estos daños sucedan son tres los pilares fundamentales a tener en cuenta a la hora de conservar la piel radiante y no renunciar a los placeres que al aire libre nos ofrece el verano: PROTECCIÓN – NUTRICIÓN – ELIMINACIÓN DE TOXINAS.

De un factor externo a nuestro organismo como es la PROTECCIÓN, todas conocemos sobre el daño de la exposición solar en demasía, los horarios más convenientes para exponerse y el uso de protectores y bloqueadores llegado el caso. No olvidemos el detalle de que las cremas protectoras faciales deben colocarse diariamente y ANTES DE MAQUILLARNOS, para que sean efectivas a la hora de hidratar y proteger nuestro rostro en todas nuestras actividades al aire libre.

La mejor defensa que tiene nuestra piel son aquellos factores internos, esos elementos que produce nuestro propio cuerpo y que, con una conveniente ayuda de nuestra parte, actúan de manera natural en la protección de la piel, manteniéndola sana, sedosa y brillante. Estos mecanismos naturales dependen de una rica NUTRICIÓN y de la ELIMINACIÓN DE TOXINAS.

Para una buena NUTRICIÓN diariamente debemos asegurarnos consumir una dieta rica en frutas y verduras, las que nos aportarán además de las fibras vegetales, las indispensables  vitaminas A, E, C, el complejo B, y minerales básicos como el zinc y el selenio, y los ácidos grasos.

Va una corta lista de los alimentos que son ricos en estos nutrientes:

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–      Vitamina A: ejerce un papel esencial en la renovación de la piel y de las mucosas. Se encuentra en los alimentos de origen animal: hígado, lácteos descremados y huevo. El beta-caroteno, precursor de la vitamina A en el organismo, es abundante en frutas y verduras de coloración verde, roja y anaranjada amarillenta (ej. espinaca, berro, calabaza, zanahoria, melón, durazno y damasco).

–       Vitamina E: es antioxidante, es esencial en el verano ya que nos ayuda a combatir los radicales libres evitando el envejecimiento prematuro de nuestra piel (ej. aceite de oliva, frutos secos y cereales integrales).

–       Vitamina C: excelente antioxidante, es básico para la síntesis de colágeno y para el buen mantenimiento del manto hidrolipídico de la piel. La encontramos en frutillas, naranjas, pomelos, limones y perejil.

–       Vitaminas del grupo B: intervienen en los procesos de renovación celular. Aparecen en la mayoría de alimentos de origen vegetal (verduras, frutas frescas, frutos secos, cereales, legumbres) y en los de origen animal (carnes, pescados y mariscos, huevos y en los productos lácteos).

–       Zinc: proporciona tonicidad y elasticidad a la piel. Abunda en: huevos, carnes, pescados, cereales integrales y legumbres.

–       Selenio: relacionado con un menor riesgo de aparición de tumores de piel, encontrándose en pescados, frutas y verduras.

–       Ácidos grasos: es una buena idea por varias razones reemplazar las grasas de carnes rojas y lácteos enteros, por alimentos ricos en ácidos grasos esenciales como Omega 3 (pescado azul) y Omega 6 (frutos secos), ya que con ellos combatimos el colesterol y son excelentes a la hora de aportar nutrientes directamente a nuestra piel.

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Finalmente es vital en todo organismo vivo y especialmente en nosotras que solemos sentirnos especialmente activas en el verano, poder ELIMINAR LAS TOXINAS diariamente, lo que es básico para que nuestra piel esté sana y lo demuestre. Para ello el secreto es CONSUMIR FIBRAS (avena, frutas y verduras, cereales integrales desde el desayuno mismo) y una correcta HIDRATACIÓN, 2 litros diarios de agua pura consumidos durante todo el día, lo que viene a constituir el secreto de una eficaz eliminación de toxinas.

Un secretito final: la forma más práctica y rápida de incorporar gran parte de estos alimentos y de agua, en especial vegetales y frutas, es a través de jugos y licuados naturales y variados que podemos elaborar diariamente con gran facilidad en casa.

Si seguimos estos simples consejos, la llegada del buen tiempo y nuestra apetencia por mostrar nuestra piel, se verán correspondidos por el aspecto lozano, sedoso, joven y radiante que tendrá la misma.

[box_dark] Lic. Agneni Gabriela
gabrielaagneni@gmail.com[/box_dark]