Preparadas listas ya! … te levantas, levantas a los chicos, los ayudas con la vestimenta y aseo, estas atenta a que no falte nada en esas “valijasmochilas”, preparas el desayuno, empujas, empujas para que salgan, subís al auto, lidias con el tráfico de la mañana, llegas a la escuela, beso beso y al grito de – pórtense bien, le hacen caso a la seño, hagan las tareas, disparas a tu trabajo, para afrontar tu rutina laboral.  Terminada la media jornada, buscas a los chicos, preparas el almuerzo, ¿siesta? No…  no, lavas los platos, si tenés tiempo pones la lavadora y colgás la ropa antes de salir de nuevo al laburo.  Finalizado tu día laboral volvés a casa,  preparas la cena, ves cuadernos y si las tareas están hechas, descolgas la ropa, te planchas una que otra prenda o camisa para el día siguiente, cuando todo parece haber terminado por hoy, te dispones a ver la novela  y escuchas –mamá tengo que llevar cartulina blanca para plástica mañana (22hs),  sumado a pensamientos tales como: me tengo que hacer las manos, tengo que depilarme, debería empezar un gym, estoy más gorda, mañana empiezo la dieta, qué me pongo mañana, machacan tu cabeza como el pajarito de la publicidad… llegas a esa nunca más ansiada  cama y te encontrás con unos ojitos que te miran picarones entre las sabanas… imaginando ansiando por lo menos la mitad del Kamasutra… o bueno un par de posiciones … o bueno unos mimos y poto con poto a dormir…

Madres, amas de casa, esposas, amantes, profesionales, pero no sólo eso alcanza, sino que se le agrega el BUENAS… y nuestra cabeza parece convertirse en el mismo Tetris donde nos ingeniamos día a día cómo colocar las miles de fichas que maniobramos cotidianamente, para que encajen y no perdamos ninguna en el intento.

El rol de la mujer hoy en día se ha visto modificado, abarcando dos mundos: laboral – familiar, convirtiéndonos en la directora de orquesta, atentas a cada instrumento.

 El síndrome de la mujer orquesta tiene lugar a que seguimos llevando las riendas de la casa como antes, sumándole los quehaceres laborales, que sea por necesidad o desarrollo y crecimiento personal desempeñamos. Este hacerse cargo de varias cosas y muchas veces al mismo tiempo, puede ocasionar a que muchas mujeres experimenten crisis de estrés, acompañado  de:

  • Depresión
  • Mal humor
  • Frustración
  • Baja autoestima
  • Escaso deseo sexual
  • Insomnio
  • Nerviosismo

Claves para no morir en el intento

  • Hacerse a la idea de que todo no se puede, pero sobre todo, que  todo no se puede en un mismo día, realiza un cronograma de prioridades, actividades que pueden y que no pueden esperar.
  • Pedir ayuda, delegar tareas a los demás miembros de la familia. No esperes a que te ofrezcan su ayuda, a todos nos gusta el papel mas cómodo, y si una lo pudiera elegir también lo elegiría, seamos sinceras.  Si te pones el papel de yo puedo con todo, los demás pensaran lo mismo.
  • Disponer de tiempo para nosotras, para nuestro placer y recreación.
  • Mujer, mujer libérate! De la culpa… lo que no es urgente debe ser pospuesto sin remordimientos, tener presente que damos lo mejor de nosotras en cada cosa, la sobre exigencia solo nos lleva a frustrarnos, generando problemas emocionales y físicos.
  • Encontrar una manera de hacer las cosas con alegría, las obligaciones no se pueden evitar, pero si nuestra actitud ante las mismas, para no sentirlas como una imposición constante al tener que realizarlas.

Lic. Silvina Laura Filice.

Psicóloga Clínica.